Bendición del agua

Bendición del agua

La oración de bendición del agua ha sido un secreto muy guardado por la iglesia católica. Os voy a decir más estas palabras son sacadas de las Constituciones Apostólicas. Bendeciremos el agua siempre que tengamos que realizar cualquier ritual. Es importante que este elemento siempre esté lo más purificado posible ya que compone la mayor parte de la existencia. Cada vez que veáis el símbolo + de esta cruz debemos santiguar el agua.

Inicio de la oración:

Te exorcizo, criatura del agua, + en el nombre de Dios Padre Todopoderoso, + en el nombre de Jesucristo, su Hijo nuestro Señor, + y en la virtud del Espíritu Santo: Para que te conviertas en agua exorcizada que disipa cualquier poder del enemigo, que puedas arrancar y desplantar al enemigo mismo con sus ángeles apostatados: Por el poder de este mismo nuestro Señor Jesucristo que vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos, y a pasar el mundo por el fuego. ¡Amén!

Roguemos.

Mi Dios, que la salud de los hombres que habéis establecido con la sustancia de las aguas, vuestros sacramentos más grandes, set propicios a nuestras oraciones, y sobre este elemento que debe servir para tantas purificaciones, extender la virtud de vuestra + bendición; con el fin que vuestra criatura, empleada para vuestros misterios, sirva, por efecto divino de gracia, a perjudicar a los demonios, expulsar las enfermedades, y por todos los lugares se extenderá, habitaciones para los fieles sea el lugar que sea, limpios de cualquier mancha, liberadas a quien pudiese perjudicar: Que nunca se queda ahí ningún soplo pestilente, ningún aire corrompido: Que se hayan disipado todos los embustes del enemigo escondido; y si es alguien o algo que pueda perjudicar a la salud o al reposo de aquellos que lo habitan, que se disipe y desaparezca por la aspersión de este agua: Que cualquier salud que se haya solicitado invocado vuestro santo nombre está cubierto de todos los ataques. Por nuestro Señor Jesucristo ¡Amén!

Esto hay que repetirlo 3 veces haciendo la forma de la Cruz arrojando la sal dentro y diciendo:

Que está mezcla de sal y agua junte el nombre + del padre, + del hijo, + y del Espíritu Santo. ¡Amén! Señor satisfaced mi oración. Y que me grito ascienda vos.

Roguemos.

Dios, autor de toda fuerza invencible, rey de un imperio inquebrantable, y siempre triunfador magnífico: Vos que abatís las fuerzas del poder adverso, que domináis el furor del enemigo qué ruge, qué victoriosamente dejáis fuera de juego a los que son hostiles: Os suplicamos, señor, temblando y humildemente os pedimos veáis favorablemente esta criatura de sal y de agua: Distinguidla con vuestra bondad, sacrificarla por el rocío de vuestra misericordia; para que en todas partes donde sea derramada, bajo la invocación de vuestro santo nombre, se aleje cualquier infestación del espíritu inmundo, se ha alejado del terror de la venenosa serpiente, y que la presencia del Santo Espíritu se haga sentir en todas partes y en todos nosotros, que imploramos vuestra misericordia. Por nuestro Señor Jesucristo, que vive y reina en todos, mi Dios, en la unidad de este mismo espíritu Santo a través de los siglos de los siglos. ¡Amén!

Santificad, señor, este agua: Dónde poder para aliviar noche para combatir toda enfermedad, para poner en fuga de los demonios y preservarnos de sus embustes. + en el nombre del padre y del Hijo y del Espíritu Santo. ¡Amén!

Aquí un vídeo tutorial para bendecir y purificar el agua y algunos trucos para utilizarla de manera adecuada 👇👇👇