Bendición de un lugar, casa o negocio.

Bendición de un Lugar.

Esta bendición de un lugar lo utilizaremos siempre que queramos qué un hogar, local o negocio este purificado y bendecido, siempre que vayamos a hacer algún tipo de ritual es necesario recitarla. ( Recordad que cada vez que aparece este “+” símbolo haremos una cruz al aire o encima del objeto que bendecimos.

Oración bendición de un lugar.

+ paz en esta casa, y a todos sus habitantes. (pulverizar hemos agua bendita por todo el lugar). Rociadme, señor, con el hisopo y seré purificado; lavadme y seré más blanco que la nieve. Tened piedad de mí, mi Dios, según la grandeza de vuestra misericordia. Gloria al Padre, al hijo y al Espíritu Santo.
Del mismo modo que era en un principio, qué es ahora y que será siempre, por los siglos de los siglos. Rociadme, Mostradnos, señor, muestra misericordia.
Y dadnos vuestra protección salvadora. Señor, escuchad mi oración,
Y que me grito llegue a vos. El Señor sea con vosotros y con nuestro espíritu.

Roguemos.

Dadnos, señor, os lo suplicamos, a vuestros servidores por la aspersión de esta agua bendita el equilibrio del espíritu, la garantía de la salvación, la solidez de la fe, la seguridad de la esperanza y el fruto maduro de la caridad, ahora y en la eternidad de los siglos. Por nuestro Señor Jesucristo rey amén. Acogednos, santísimo Señor, padre Todopoderoso, esta habitación: Que en este lugar reina siempre la salud, la pureza, la victoria, la virtud, la humildad, la bondad, la dulzura, la plenitud de la ley y la acción de gracias a Dios Padre, hijo y Espíritu Santo; que está bendición permanezca en esta habitación por los siglos de los siglos. Amen.

Roguemos.

Dios todopoderoso y eterno, que conferís a vuestros sacerdotes gracias de lección, haced que lo que hacemos aquí en vuestro nombre, con dignidad, con piedad, con la mayor perfección posible, se ha considerado como hecho por vos mismo. Lo pedimos a vuestra bondad sin medida: Visitad lo que nosotros hemos visitado, bendecid lo que vamos a bendecir, y ante todo esto qué vamos a hacer extended+ vuestra poderosísima mano y humildes como somos, que cuando lleguemos que cuando entremos en esta casa, y por los méritos de vuestros Santos, huyen los demonios, en tren los ángeles de la paz. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Roguemos.

Vos, mi dios, padre Todopoderoso, os suplicamos muy humildemente para aquellos que habitan en ella y para todos aquellos que se encuentran en ella: Dignos a + bendecir esta casa + a santificarla y a + llenarla de toda clase de bienes: Conceded, señor, por efecto de vuestra misericordia, a todos aquellos que vivan en ella, la abundancia del rocío del cielo, la sustancia de la vida por las riquezas de la tierra y el cumplimiento de todos sus deseos legítimos.
Del mismo modo que vos habéis bendecido la morada de Abraham, de Isaac y de Jacob; del mismo modo también dignaos, por nosotros que entramos en esta casa, + a bendecirla y a + santificarla: Que entre las murallas de esta habitación nueva more en vuestros ángeles de luz, para vigilar fielmente de ella y de sus habitantes. Por nuestro Señor Jesucristo Rey. Amén.

Roguemos.

Bendecid, señor, por los méritos de San (decimos aquí el nombre de un santo), esta casa. + bendecid nuestra entrada, + bendecir todos los pasos que nosotros daremos, common otros tiempos vos + habéis bendecido la morada de nuestros padres abraham, isaac y Jacob. ¿no sois vos, oh Señor Jesús, quién dijisteis a vuestros discípulos: En toda casa que entréis, saludarla con estas palabras: Pasa esta casa, que la paz descienda sobre está morada, así como sobre todos vuestros servidores y servidoras aquí presentes o que vivan en ella. Liberadles, señor, de toda enfermedad, colmar les con el quíntuple de frutos, de vino, de aceite y de trigo y más adelante es concederles la gloria eterna. Amén

+ santos ángeles de Dios, por la misericordia divina, descender sobre esta casa y sobre todos los edificios que dependen de ella, defendedla, y protegedla siempre contra los demonios y sus malicias. Amén.
Conservad, señor, está morada sin mancha, y es por ello que aquí, en este momento, + yo la furgo de todo espíritu inmundo, + la purifico + la santifico. Señor, qué de vuestra morada se lance, como una fuente de agua viva, que nuestra misericordia la riegue con todas las gracias, y decid al ángel encargado de castigar: Deja de dejar caer tu mano sobre ella, deja percibir tu grandeza y tu bondad + santificando está morada. Santa Virgen María, también invoco vuestro nombre sobre esta casa y sobre cada habitación de esta morada:

Bendecidla porque sois la Madre de misericordia,

el consuelo de los afligidos. y vos, san (nombre de un santo) levantaos, y por la pasión de Nuestro Señor Jesucristo, + bendecid y santificad+ esta habitación con todas sus dependencias: Que los demonios y sus maleficios no puedan esconderse ni permanecer en ella, pues yo (nombre completo) sacerdote de Dios, vuestro servidor, en el nombre de Jesús + destruyó, + aniquilo obras o maleficios hechos o por hacer en esta casa. + yo bendigo y+ santifico esta habitación con todos sus locales. Demonios y obras de los demonios, ya no podéis quedaros ni durar, sino que desde ahora sois distribuidos y no queda nada.

En el nombre + del padre, + del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

Os pido, señor, por vuestra bondad infinita, + bendecid con vuestra santa diestra esta casa con todos sus locales: Que sea como un fuego ardiente para los demonios, que miran siempre de ella con vergüenza y confusión; que nunca puedas morar en ella, esconderse, ni de día ni de noche; que todos los habitantes están seguros en ella y duerman en paz, sin perturbación, sin miedo y sin tener nada que temer de las trampas diabólicas; sino que vuestra bendición este constantemente en esta casa, en todo lo que en ella se encuentra, en todos aquellos que mueren en ella. Amén
Que la paz y la bendición de la Santísima Trinidad y de SAN (decir nombre de un santo) descienda sobre está morada. Amén
En el nombre de Jesús, que todos aquellos que habitan en esta casa puedan obrar con fe, dormir sin inquietud, comer, beber y realizar todas sus acciones ordinarias y ejercer las en toda libertad. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.